De acuerdo con un reciente estudio publicado en la prestigiosa revista médica  The Lancet, donde se reúne la mayor base de datos científicos a la fecha, beber alcohol no es tan saludable como se creía, sin embargo, hay mucha controversia en el tema pues también existe evidencia sólida sobre las propiedades nutrimentales y los beneficios a la salud a partir del consumo moderado de vino tinto.
 

POTENTE ANTIOXIDANTE 

El vino tinto se caracteriza por ser rico en ácidos fenólicos y polifenoles, poderosos antioxidantes que se encuentran en altas concentraciones en la piel de la uva y las semillas, y se liberan en el proceso de fermentación. Estas sustancias combaten a los radicales libres. Es la forma en la que el organismo protege a las células del desgaste diario, así como de numerosas enfermedades.

 

SALUD DIGESTIVA 

De acuerdo a una investigación publicada en The American Journal of Clinical Nutrition, beber vino tinto con moderación favorece a la microbiota (antes conocida como flora intestinal). Esto se debe a que los polifenoles contenidos en el vino ejercen un efecto prebiótico, lo que favorece la calidad y la cantidad de las bacterias benéficas en el intestino. Mantener una buena colonia de bacterias no solo favorece la salud digestiva, también fortalece el sistema inmunológico y previene la aparición de distintas enfermedades.