1. Decantador. De los decantadores para vino . En realidad, se trata de un elemento que mejora notablemente las propiedades de algunos vinos. De hecho, los caldos de reserva deberían servirse siempre con él. Teniendo en cuenta todas las formas que hay en el mercado, es más que recomendable hacerte con tu favorito. Será parte de la decoración de tu zona de vinos y también un imprescindible para disfrutarlos.
  2. Cortacápsulas. Es uno de los accesorios de vino más sencillos y básicos. De hecho puede ser sustituído por un cuchillo, pero no es lo mismo. Simplemente te permite acceder al corcho de la botella eliminando la tapa. De ese modo, se puede descorchar de forma limpia.
  3. Sacacorchos. Aunque los hay realmente costosos, es uno de los accesorios de vino sin los que no podrás estar. Al menos no si apuestas por las botellas con corcho. Existe la teoría de que los vinos de rosca no son buenos, aunque no es cierta. En cualquier caso, sabiendo que sigue siendo la opción mayoritaria de la mayoría de las bodegas, más vale tener uno de estos en la cocina.
  4. Enfriador de botellas. Es verdad que todo dependerá del vino que vayas a servir. Algunos no requieren de frío en exceso. Pero, en verano, sobre todo si no tienes una nevera específica, es uno de esos accesorios para vino muy recomendables.
  5. Copas. ¿Cuántas veces has pensado que las copas no son accesorios para vino? ¡Pues lo son! De hecho, una buena copa mejora el sabor del vino. El tipo de cristal y su grosor pueden variar las distintas tonalidades que se aprecian en el paladar. Por lo tanto, si aún no lo has hecho, una buena inversión pasa por conseguir una buena cristalería para degustarlos mejor.