Existe la fantasía publicitaria de que el vino sólo acompaña comidas sofisticadas. Error: no es nada más que eso, una fantasía publicitaria. La gente de a pie, la que se junta a armar un partidito el domingo con la expectativa de calentar del superclásico por la noche, la que arma una picada y la que pide empanadas por teléfono para no tener el estómago vacío frente a la pantalla, toma vinos reales, comprables, lejos de la imaginación de un publicista.
Conscientes de eso, y de que este domingo muchos estarán reunidos y picoteando de una mesa ratona, sufriendo sed y ansiedad, e iluminados por el destello de la TV y aturdidos por los gritos de un estadio lejano, es que recomendamos un dream team de vinos reales para darse un gusto entre la exaltación y la amargura de un superclásico.

Pizza. Es un clásico de clásicos, pasarte un domingo frente a la tele viendo el partido con amigos y pedir unas muzas al delivery del barrio. Sabés que llegan entre tibias y derramadas y con la masa algo húmedas. Para que no falle, prendé el horno cuando las pedís y ni bien llegan le das un golpe de calor. Contra todo lo que dicta la moda, lo mejor para una pizza es un vino ligero Corpus del Muni Lucia Selección.

Empanadas surtidas. Otro clásico del domingo es levantar el teléfono y pedir una docena surtida de empanadas: es la salida más fácil para un grupo de fanáticos que no pueden despegarse del televisor. Es más, habrá trifulca sobre quién llama y quien baja para recibirlas. Cualquiera sea el caso, las empanadas de carne –picantes, cortadas a cuchillo, suaves, souflé o al horno- son inmejorables con un tinto ligero como Corpus del Muni Roble

Snacks varios. Hay mucha gente que no quiere comer mientras mira un partido porque se distrae. Denle maní salado, sin embargo, y tendremos a un adicto en plena combustión de ansiedad. Idem con una bolsa de twistos, una de papas lays, palitos salados y aceitunas con oliva. Una forma de aplacar esa ansiedad, y de mejorar esta experiencia , es beber un buen vino blanco. Corpus del Muni Blanca Selección 

A los Postres. Cierto es que, más allá de lo que se haya comido o picado durante el partido, cuando suena el pitido final habrá contentos y descontentos por igual. Será, seguro, un momento indicado para descorchar un buen espumoso, siguiendo el buen consejo burbujeante de Napoleón: “en la victoria uno merece el champagne y en la derrota lo necesita”. Corpus del Muni Sara Selección.